El centro tiene pensadas conferencias, publicaciones, exposiciones de los Borja valencianos que son los grandes olvidados. Nos interesan los Borja de Gandia. También nos atrae el tema de las comarcas centrales que seguimos manteniendo en el ámbito cultural pese a que desde el punto de vista político se ha paralizado. También tenemos que realizar debates serenos sobre temas como la economía
-¿Qué debería aprovechar Gandia del Quinto Centenario de San Francisco de Borja?
Todos los centenarios tienen una gran potencialidad. En el de San Francisco de Borja se quiere implicar a una serie de instituciones incluso estatales y es posible que haya transformaciones urbanas. En el caso del centenario de Ausias March se estudió más la figura del poeta que en el medio siglo anterior. Se avanza más desde el punto de vista investigador en un centenario y en el caso del 2010 recibirá a numerosos especialistas y probablemente se avanzará más que en medio o un siglo de estudios sobre los Borja y eso será muy importante. Ya se están preparando grandes exposiciones que no se han visto nunca aquí y que tienen grandes dificultades de financiación. Habrá publicaciones de los jesuitas sobre Francisco de Borja y sobre nuestros duques, reformas urbanas relacionadas con el centenario y congresos internacionales. Se trata de una oportunidad magnífica de mostrar Gandia al exterior. En la reunión del Quinto Centenario estaban prácticamente representados todos los ámbitos de la sociedad y si somos capaces de unirnos podemos convertir el centenario en un gran acontecimiento.
Por qué cree que durante todo este tiempo Gandia ha vivido de espaldas a los Borja pudiendo aprovechar el tirón de una familia tan universal?
-La devoción popular estaba más dirigida al Beatet posiblemente porque nuestro santo también era duque frente a un santo humilde que hacía milagros. En el caso de los Borja ha habido cierto distanciamiento por la leyenda negra, cuando en realidad la conducta de los papas valencianos era normal en la época. El hecho de tener dos papas valencianos debería ser loado y recordado por todos y aquí ha pasado casi desapercibido. Eso tiene que ver con la baja autoestima de los valencianos. Si los valencianos recuperamos la autoestima también recuperaremos la estima por los Borja. También hay otro factor y es el hecho de que San Francisco de Borja se quería presentar como distanciado de sus antepasados por que eran considerados depravados. Esto no es cierto porque San Francisco siempre se sintió orgulloso de su familia borjiana. Este distanciamiento que propusieron algunos historiadores se ha demostrado falso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario